jueves, 20 de octubre de 2016

Niebla y el señor de los cristales rotos. César García Muñoz


Opinión Personal: No soy muy aficionada a leer fantasía, no que no los haya leído antes, sólo que no es mi género preferido. Sin embargo este libro me ha encantado. Lo primero que me llamó la atención fue la portada, ni leí la sinopsis cuando ya lo estaba abriendo.

Es una combinación de Narnia y Alicia en el país de las maravillas, puesto que nos muestra un mundo diferente al nuestro, al que los protagonistas viajan a través de espejos, pero tiene su toque único que lo hace especial. Me encanta la jocosidad en los diálogos, lo pintoresco de los personajes, y el desarrollo simple pero intrigante de la trama. El escritor tiene la habilidad de mantenerte activo en la lectura.

Para hablarles un poco de la historia. Los personajes principales son tres jóvenes, Niebla, Hans y Nina, estos últimos son pareja. Viven en Praga, y está a punto de desarrollarse la Segunda Guerra mundial. Hans es hijo de un importante político quien recibe en una formal cena a partidarios Nazis. Los tres chicos se ocultan para oír todo al respecto, cuando, tras hacer ruido y estar cerca de ser descubiertos, Niebla los transporta al mundo del que proviene. Allí se devela su verdadera procedencia e inician las aventuras.

Brujas, gatos parlantes, gigantes, fantasmas, gitanos, druidas y gmemos, son las familias que habitan en Reino de los Cristales Rotos. Un mundo que de ser alegre y lleno de luz, se ha vuelto obscuro y triste, las cosas no van como deben, desapariciones, peleas, cambio de leyes, y la llegada de los Capas Negras y su jefe Lord Black, quienes sin permiso se han adueñado de la ciudad destruyendo todo lo que era.

Plenamente recomendado. Ya me encuentro en busca del libro II.

SINOPSIS

Praga. Verano de 1939.

Niebla aseguraba que existía un mundo que se rozaba con el nuestro, un lugar increíble, oscuro, oculto. El reino de los Cristales Rotos. Niebla decía que si conocías la forma de cruzar sus puertas, podrías sumergirte en sus misterios y mezclarte con sus habitantes. Gente diferente, gente peligrosa con un poder extraordinario que nosotros, los tristes, no podíamos ni imaginar.

Yo no le creí ¿Cómo iba a tomarme en serio semejante locura? Una noche de verano, suave y cálida, poco antes de que la tormenta de la segunda guerra mundial se desatase sobre Europa, Niebla nos llevó al Reino de los Cristales rotos. Es extraño… pese a las cosas tan horribles que allí sucedieron, pese a tanta muerte y dolor, aquellos fueron los mejores días de mi vida. Daría todo lo que poseo por regresar al reino de los cristales rotos… y por cambiar lo que allí sucedió.


1 comentario:

  1. Realidad alternativa (o quizá no tanto) a la Alemania nazi, por lo que parece.
    Me lo apunto, me gusta la fantasía oscura.
    ¡Saludos, y gracias por la reseña!

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